El viejo "Derecho a réplica" (CERRADO por mudanza)

Un blog sobre sociedad, actualidad y política. Análisis, discusión, y mala leche.

Enrique Dans y la revolución del click

“Los dos elementos fundamentales que un dictador necesita para mantenerse en el poder: el control de la comunicación dentro del país, y el apoyo, bien tácito o explícito, del exterior.” Enrique Dans.

Esa es la afirmación que Enrique Dans, en su nuevo rol de politologo cibernetico, se atreve a dar en su entrada sobre la influencia de la web social en la revolución tunecina. Esta entrada enlaza a una columna que ha escrito en el periódico Expansión donde pone de manifiesto su gran conocimiento del autoritarismo:

Los regímenes autoritarios se basan en dos factores fundamentales: por un lado, un fuerte control interno de la población y del flujo informativo. Por otro, la ausencia de presión externa sobre el régimen. Con el adecuado control externo y el apoyo o la indiferencia del exterior, un déspota puede perpetuarse décadas en el poder.

Evidentemente esto entra dentro de lo que debe hacer un dictador para perpetuarse en el poder pero no puede decirse que estos elementos sean los fundamentales para ello, y de tener que elegir 2, ninguno de estos llegaría a esa importancia. Para entender el tema habría que explicar primero los diferentes tipos de dictaduras que pueden existir, pero sería largo. No es lo mismo una dictadura al uso, donde un grupo de personas controlan los resortes del estado y sus funciones, que un régimen totalitario donde otro grupo de personas (inevitablemente más grande) controla todo lo que respecta a la vida de los ciudadanos. Tampoco es lo mismo una dictadura de orden militar, civil, paternalista o burocrática, en el orden de quien ostenta el poder.

La información es importante, uniforma y expande la cultura, da a conocer la norma y dota de ideología a los ciudadanos más corrientes y menos formados. Hasta cierto punto. La realidad es aún más importante y si dicha propaganda no está reforzada por una realidad más o menos palpable no sirve de nada. De nada le hubiese servido toda la propaganda nacionalsocialista a Hitler si los alemanes no estuviesen viendo como los 14 millones de marcos que acaban de cobrar como salario no llegaban para poner un plato de comida todos los días en la mesa. El partido Nazi fue el único capaz de mostrarse como una solución y los alemanes, en su mayoría, se dejaron engañar por la retorica de Adolf Hitler.

Todo tipo de régimen, tanto dictatorial como democrático, tiene contradicciones en su seno. Dichas contradicciones son puestas a prueba cada tanto tiempo y dan lugar a una nueva configuración política y social que derivará en nuevas contradicciones sociales. Por ejemplo, una contradicción social puede ser el deseo de los tunecinos de tener un régimen verdaderamente democrático y su capacidad para lograrlo, contra, la aspiración del partido de Ben-Ali, sus simpatizantes y base social y el actual régimen tunecino (recordemos que se ha ido el dictador pero el régimen es el mismo aún) de subsistir en el poder de una u otra forma.El cómo se detonan estas contradicciones es algo que no es fácil de predecir, y menos en los régimenes dictatoriales. En los democráticos es más sencillo puesto que disponen de la válvula de escape del sufragio, que libera presión social y trata de evitar, dentro de lo posible, la violencia política.

La explosión en Túnez

Como hemos dicho en las dictaduras es más difícil saber que es lo que irá configurando la sociedad. A posteriori es mucho más fácil. En este caso el evento que ha atraído la atención de las masas sobre su régimen político (es de ingenuos pensar que la sociedad siempre está pendiente de los poderes que la controlan) ha sido el excesivo paro y una incipiente hambruna. Aquí es donde el régimen ha tenido que doblar su represión para conseguir que se mantenga uno de los pilares de todo régimen: la paz social.Para ello dobló la represión. Eso avivó mucho más la contradicción entre parte de la sociedad civil y el régimen de Ben-ali. No ha sido casualidad que subrayemos lo de “parte de la sociedad civil”. Un régimen para sobrevivir necesita el suficiente apoyo interno.

Ahora, toda contradicción necesita un detonante que haga saltar la chispa: la inmolación de un comerciante que no pudo soportar el cierre de su negocio y el tiroteo a los asistentes al funeral fue lo que hizo saltar la contradicción. El hambre y el paro consiguieron restarle el suficiente apoyo al régimen como para que cayera. Parte de la sociedad civil apoyó el régimen debido a que a pesar de la falta de libertad, le proveía trabajo, estabilidad y seguridad, cosa que ya no podía hacer. El peso de esa contradicción, que había socabado el apoyo al dictador, fue lo que hundió el régimen.

Lo fundamental

Ben-alí recibía el apoyo de Francia y Estados Unidos, pero la correlación de fuerzas de esta situación hizo que no fuera posible mantener el régimen debido a que la parte de la sociedad que sostenía al dictador, habían dejado de defenderlo. En una situación similar de bonanza y prosperidad, y en el caso de que por otro motivo hubiese estallado una revuelta de este tipo (cosa que no es probable con buenos tiempos), la parte de la sociedad civil que se rebeló se hubiese encontrado con un muro social insalvable ya que la otra parte que sustentaba el régimen, más que probablemente, seguiría haciéndolo, no como en este caso que simplemente lo dejaron caer.

No quiero ser excesivo con mi post, ni sacar conclusiones que puedan estar fuera de lugar, pero me da la sensación de que se quiere dar a entender que gracias a las redes sociales ahora los tunecinos han sido conscientes de la opresión que sufrían. Oiga no es por faltar, pero mi abuela era bastante consciente de la opresión en los tiempo del general Franco y puedo asegurar que hubiera seguido sintiendo, y sufriéndola, aunque hubiese tenido Facebook.

Podemos decir que un régimen se perpetua cuando tiene el suficiente apoyo interno (y se agradece el externo) como para avasallar al resto de personas de su país sin poner en riesgo la paz social, cuando es capaz de proveer al país de esta paz social, de la seguridad que tanto desean muchos de los que apoyan estos gobiernos y asegura, al menos dentro de unos mínimos, que están más o menos cubiertas las necesidades del pueblo. Un pueblo que no come mata, y eso es aquí y en Indochina. El control de la comunicación es importante, porque la comunicación agrava o suaviza una crisis, pero no imprescindible.

Ya va siendo hora de quitarnos de la cabeza que las revoluciones salen de Facebook. Solo un régimen caería así:

La cara amable del nazismo

PAZ.

 

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Escrito por Reven

23 enero 2011 a 3:05 pm

17 comentarios

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  1. Ya era hora de que alguien dijese algo contra la política del evento y el banner.

    Albornoz púrpura

    23 enero 2011 a 3:25 pm

  2. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: “Los dos elementos fundamentales que un dictador necesita para mantenerse en el poder: el control de la comunicación dentro del país, y el apoyo, bien tácito o explícito, del exterior.” Enrique Dans. Esa es la afirmación que …..

    Bitacoras.com

    23 enero 2011 a 3:37 pm

  3. Curiosa esa machacona idea que quieren transmitir de la importancia de las redes sociales online en las revoluciones. Curiosa y muy sospechosa, cuando los propios medios de comunicación (negocios) tradicionales dan pávulo a tamaña tontería. Demasiada insistencia en la importancia que tienen unos medios a los que solo el 24% de la población mundial tiene acceso da que pensar.

    picapiedra

    23 enero 2011 a 4:05 pm

  4. Llevo un rato intentando saber qué pone en ese cartel :P ¿Me lo podrías acalarar?

    Rodaimos

    23 enero 2011 a 6:16 pm

    • ¡Esvástica guay! jajajaja

      Reven

      23 enero 2011 a 6:25 pm

      • Pos no: dice Esvastikawaii ( kawaii = bonito en japonés ) XD

        Rodaimos

        23 enero 2011 a 7:25 pm

      • No espera! Dice exactamente Swastikawaii. Swastika + kawaii . Ahora sí :P

        Rodaimos

        23 enero 2011 a 7:51 pm

  5. No conozco la influencia de las redes sociales en un país como Túnez pero parece evidente que no puede ser la misma que en los países europeos. De cualquier forma basta que una parte de la sociedad abra los ojos a la realidad para que ayude a abrirlos al resto.

    NNicolás

    23 enero 2011 a 8:34 pm

  6. Sí, es increíble que se olvide de mencionar el apoyo interno, este nuevo politólogo. Pronto le quita el puesto a Carlos Taibo.

    Hombre, no es comparable al régimen nazi, porque ya estaríamos hablando de totalitarismo, pero si es verdad que en menor grado, un autoritarismo necesita del apoyo del pueblo. Lo del apoyo exterior como “regla fundamental para que se de un autoritarismo”, me parece una memez. Aunque EEUU sean los campeones en crear dictaduras, si no hubiesen creado cierto grado de apoyo interno, en el poder no se perpetúa ni Dios.

    A lo mejor ha confundido colonialismo con autoritarismo xDDD

    En fin, que me gusta lo que dices, es aclaratorio. Está bien que corrijas a estos guruses-todologos.

    Antonio Casas

    23 enero 2011 a 9:34 pm

  7. Estoy de acuerdo. Si Hitler estuvo ahí fue porque así lo quisieron los alemanes. Si Franco murió en el poder, es porque los españoles lo permitieron o porque el miedo no les permitió acabar con él. La guerra civil pudo durar menos de un año. Franco supo alargarla para asegurarse el futuro: con el miedo. En los años 60 tuvo que introducir el amor por el fútbol, la televisión, los festivales de eurovisión… era una forma de adormecer a unas masas que se le venían encima.

    Tengo un amigos tunecinos, tengo amigos árabes y todos tienen en común que en su Facebook tienen muchos amigos (unos 300 de media). En Tunez la gente suele tener acceso a internet, los locutorios están llenos, las redes sociales son muy importantes y están mucho más conectados. Es decir, a la hora de convocar una manifestación, publicarla en el muro, la noticia correrá mucho más rápido. Otra cosa es la actitud, allí la gente decía: ¿y qué le vamos a hacer? NO ha nada que hacer. De modo que necesitaban una gota que colmara el vaso para cambiarlo.

    Desde luego la comunicación es importante, pero hay más factores, una actitud colectiva y circunstancias pero ¿Qué ocurre entonces en corea del norte? ¿La gente está medianamente satisfecha?

    Buen artículo. Invita a la reflexión

    Silvia

    23 enero 2011 a 11:19 pm

  8. Pedazo de post. Me parece muy bien argumentado.

    La verdad es que para los que mandan es cómodo que nos descarguemos en las redes sociales, en vez de en sus cabezas.

    wenmusic

    25 enero 2011 a 1:59 pm

    • WoW. Muchas gracias Wenmusic :)

      Reven

      25 enero 2011 a 2:17 pm

  9. [...] que así parezca y sea uno de los motivos, no vienen principalmente motivadas por las dictaduras, y aún menos por Internet, sino por el aumento de los precios de productos básicos como el trigo (que en el caso de Túnez [...]

  10. La Red es un gran medio de comunicación entre personas (bien de forma individual, bien asociados en organizaciones). Puede servir para pensar juntos, para hacer proselitismo, propaganda, informar de actos… Incluso para coordinar acciones salvando distancias con mucha comodidad y relativo bajo coste. Menor, en cualquier caso, que el coste de la mayoría de alternativas conocidas.

    Es un sustituto mejorado, pues en parte los ha absorbido, actualizado y/o integrado de: el teléfono, la televisión, la prensa escrita, la radio, el correo postal…

    Ahora bien, no todo se basa en la comunicación. La función de comunicación es importante para el éxito de un colectivo pero no lo es todo. Nada es todo… ¡toma aforismo de lógica paradójica! :-O

    Si entre dos grupos similares competidores, ceteris paribus, uno tiene una buena función de comunicación interna o coordinación y el otro una mala, probablemente el primero de ellos tendrá éxito por delante (¡o por encima!) del segundo. De acuerdo.

    La Red también permite agrietar el poder monolítico de ciertas estructuras que estaban pensadas para enviar unidireccionalmente (de los dirigentes hacia los súbditos) información seleccionada y prefabricada, propaganda, adoctrinamiento, desinformación… pensadas para manipular, en definitiva.

    Pero, como +/- dice mi admirado Ralph Nader: la gente confía en exceso en Internet. Internet está bien y es útil, pero los ciberactivistas deben entender que si quieren un cambio social a mejor, deben dar un paso más allá y sacar lo que está en la Red afuera de la Red, a la calle. Entonces comienza el cambio: cuando las cosas suceden en tu país, cuando has conseguido hacer que las cosas pasen también fuera de Internet.

    Sobre los regímenes dictatoriales, o tiránicos y oligárquicos yéndonos al vocabulario clásico de filosofía política que han sacado de forma muy fea de la educación general de la gente —es necesario para el ciudadano como mínimo conocer qué son estas cosas—,
    creo que esa parte del apoyo interior es básica y,
    sin pretender prejuzgar pues no he podido leer el artículo del buen prof. E. Dans,
    no veo que pueda obviarse como elemento fundamental del éxito de un régimen en el que unos pocos dominan y oprimen de forma exagerada a unos muchos.

    No sólo el regímen tiránico u oligárquico se mantiene por dicho apoyo interno entre otras cosas,
    sino que cuando dichos regímenes se lanza a por el poder tras la revuelta, el golpe de Estado, la guerra, la traición… etc.
    es también porque cuentan con un grupo de personas poderosas (del interior) que desean cambiar el orden vigente porque no simpatizan con él por diversas causas.

    El prof. Navarro lo explica con mucha claridad cuando habla con conocimiento de causa del Dr. Allende, a cuyo gobierno pudo asesorar en Chile en materia económica antes de que fueran traicionados por los fascistoides cuya cara más visible fue el General Pinochet; cuando habla de Honduras, del Pte. Zelaya y del golpista Micheletti; cuando habla de España y el dictador Franco; cuando habla de Brasil y el Pte. Goulart…

    Esos tiranos u oligarcas se lanzan a por el poder —a veces lo consiguen—, representando a una serie de individuos del interior más que del exterior de la zona que persiguen dominar. Sin esos individuos que los apoyan lo tendrían realmente difícil no ya “sólo” para mantenerse, sino directamente para llegar a hacerse con ese poder.

    Grandes fortunas financiaron el nazismo-fascismo, también el franquismo-fascismo antes de que “triunfaran”. Grandes fortunas estimularon a los traidores en Chile para que acabaran con la Democracia que estaba construyendo el Pte. Allende.

    Lo mismo hicieron en España en el 36. Los grandes terratenientes que temían la reforma agraria —algo similar ya se había hecho en el Reino Unido ¡cuando Enrique VIII!, nada menos; la cual cosa, entre otras, nos permitiría hablar de España como un país muy retrasado—,
    las órdeneres religiosas que disfrutaban del monopolio de la enseñanza privada y sabían que lo perderían si España implantaba la escuela pública universal…
    se sentían muy amenazados por las reformas democratizadoras y de justicia social y económica que las mayorías parlamentarias de izquierdas (formadas por liberales, socialistas, etc.) cuya cara más visible era probablemente el Pte. Azaña
    estaban impulsando.
    Optaron por financiar y estimular a los golpistas.

    Hoy poderosísimas fortunas están financiando p.ej. al Tea Party en los U.S.A., ellos sabrán para qué :-(
    ¿Quiénes? “Curiosamente” los grandes perjudicados por algunas de las leyes pasadas por la actual Administración Obama —fuertemente financiado por Wall Street, por cierto—,
    esto es, compañías petroleras y farmacéuticas p.ej.

    El apoyo interno es básico. Esas personas, pocas en número pero poderosas en recursos, deben conseguir luego adhesión en número, cierta masa crítica.

    Cosa que se puede lograr de varios modos. Las diversas propagandas racistas, clasistas, nacionalistas, religiosas, extremistas… ayudan mucho a esta tarea.

    Yo me inclinaría a subrayar especialmente, el apoyo interno de:

    a) personas con grandes fortunas

    b) personas con influencia o poder militar o de Fuerzas Armadas de cualquier índole

    Y hay otro hecho concurrente cuando triunfan esas dictaduras de la índole que sean: quizá los opositores o potenciales opositores sean más que los “adictos al régimen”, en terminología franquista-fascista; pero se ha conseguido que bajen los brazos.

    Allí donde no se consigue adhesión, si se consigue desánimo, sirve parecido.

    Terminaría recordando aquellas palabras del filósofo Aristóteles de Estagira cuando sentenciaba: “las revoluciones no se hacen por tonterías, pero sí que estallan por tonterías”.

    Cuando se dan las condiciones ambientales o materiales —que diría el filósofo y economista K. Marx—,
    como p.ej. la pérdida del apoyo interno logrado, sólo hace falta un detonante —como decías tú, Reven—,
    una gota que colme el vaso.

    A partir de ahí es muy difícil preveer los acontecimientos y las distintas pérdidas y ganancias del proceso.

    Cordialmente,

    ElSrM.

    2 febrero 2011 a 11:42 pm

  11. Acabo de leer esto que quizá te guste, relacionado con el tema de tu escrito: http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/jaqueperpertuo/2011/02/02/aguilas-y-piramides.html

    Es del blog del abogado C. Sánchez Almeida, experto en derechos de autor y tecnologías digitales. A uno le sorprende que “le dejen” decir las cosas que suele decir en un diario como “El Mundo” Ôo’ . Antes de escribir en ese diario escribía su columna en su propia página personal.

    ElSrM.

    8 febrero 2011 a 6:40 pm

    • Menuda basura de verdad, cuánta razón tienes.

      El articulista me suena, ahora que lo mencionas.

      Gracias por el enlace ;)

      Reven

      8 febrero 2011 a 7:02 pm

  12. [...] de fácil acceso. Carr es uno de los principales pensadores acerca de Internet, creo que uno de los pocos serios, licenciado en literatura y fue director de la Harvard Business [...]


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